logo

Los vikingos y sus parlamentos

Asamblea vikinga Thing reunida al aire libre

Ilustración representando un Thing, la asamblea vikinga reunida al aire libre.

Cuando se piensa en los vikingos, la imagen más común es la del guerrero brutal armado con hacha y escudo. Sin embargo, esta visión está incompleta. Más allá de las batallas y las incursiones, los pueblos nórdicos desarrollaron uno de los sistemas políticos y legales más avanzados de su tiempo: los Thing, asambleas públicas donde se decidía el destino de la comunidad.

Lejos de gobernar únicamente por la fuerza, los vikingos creían en la ley, el debate y el consenso entre los hombres libres.

¿Qué era un Thing?

El Thing era una asamblea comunitaria en la que se reunían los hombres libres de una región para tratar asuntos fundamentales:

  • Crear y modificar leyes
  • Resolver disputas entre familias
  • Juzgar delitos y establecer castigos
  • Tomar decisiones políticas y territoriales

No era un parlamento cerrado ni exclusivo. Cualquier hombre libre tenía derecho a hablar, presentar acusaciones y defenderse. La autoridad no recaía en un rey absoluto, sino en la comunidad reunida.

El papel del jefe y la ley

Aunque existían jefes o caudillos locales, estos no decidían solos. Su función era presidir la asamblea y hacer cumplir las decisiones tomadas colectivamente.

Una figura clave era el lawspeaker (orador de la ley), encargado de recitar las leyes de memoria, ya que en los primeros tiempos no se escribían. Este cargo requería una memoria prodigiosa y un profundo conocimiento de la tradición legal.

La ley no pertenecía a un gobernante: pertenecía al pueblo.

El Althing de Islandia

El ejemplo más famoso de estas asambleas es el Althing de Islandia, fundado alrededor del año 930 d.C.

Este parlamento:

  • Sigue existiendo en la actualidad
  • Es uno de los parlamentos más antiguos del mundo
  • Se reunía al aire libre, en un lugar sagrado para la ley
  • Funcionaba sin rey durante siglos

Islandia fue gobernada durante generaciones únicamente por la ley y el consenso, un hecho extraordinario para la Europa medieval.

Justicia y castigos

La justicia vikinga no se basaba tanto en las prisiones como en la reparación del daño. Los castigos podían incluir:

  • Multas económicas
  • Compensaciones a la familia afectada
  • Destierro (una de las penas más graves)

El asesinato, por ejemplo, no siempre implicaba la muerte del culpable, sino el pago de una compensación llamada wergeld, cuyo valor dependía del estatus social de la víctima.

Un sistema sorprendentemente avanzado

Este modelo rompe por completo el mito del vikingo como un bárbaro sin normas. Para su época, el sistema del Thing era:

  • Participativo
  • Público
  • Basado en la palabra y el acuerdo
  • Sorprendentemente estable

Aunque no incluía a mujeres ni esclavos en la toma de decisiones, para los estándares medievales representaba un grado de organización política muy avanzado.

El legado del Thing

El concepto del Thing dejó una huella profunda en los países nórdicos. Aún hoy, muchos parlamentos escandinavos conservan el término en su nombre y mantienen la tradición del debate abierto y la primacía de la ley.

Los vikingos no solo conquistaron territorios con la espada. También construyeron sociedades donde la palabra tenía poder y donde la justicia se decidía frente a todos.

Su legado político demuestra que, incluso en una cultura guerrera, la ley podía ser tan importante como la fuerza.