Mi nombre es Javier Fernández y soy de Málaga, España. Desde niño, me sentí fascinado por el mundo que nos rodea y por las historias que han marcado nuestro pasado. Lo que comenzó como un pequeño hobby, con documentales y lecturas que capturaban mi imaginación, se transformó con los años en una verdadera pasión por la historia, la mitología, las órdenes antiguas, la simbología y la arquitectura de civilizaciones pasadas. Cada descubrimiento me impulsaba a aprender más, a registrar información y a construir un conocimiento que creciera un poco cada día.
Lo que me motiva no es simplemente conocer fechas o eventos, sino entender dónde vivimos y quiénes somos realmente en un mundo que guarda secretos y enigmas milenarios. Me interesa explorar lo desconocido, tanto de nuestro planeta como del cosmos, y reflexionar sobre la magnitud de la historia que apenas empezamos a comprender.
Museo del Louvre, París, Francia.
El viaje cultural es una parte fundamental de mi vida. No hay mejor pasatiempo que sostener un libro en una mano y la experiencia directa en la otra: recorrer museos, admirar arquitectura y absorber distintas formas de entender el mundo. Cada ciudad visitada añade una nueva perspectiva y convierte el aprendizaje en algo tangible.
Parlamento de Budapest, Hungría.
Viajar me permite entender cómo las sociedades construyen su identidad. Budapest, con su historia política y arquitectónica, es un ejemplo claro de cómo el pasado sigue presente en cada rincón, en cada detalle estructural y en cada símbolo que permanece.
Museo del Louvre, París, Francia.
Cada libro que leo y cada museo que recorro es una oportunidad de conectar pasado, presente y futuro. Mi objetivo no es solo acumular datos, sino comprender patrones, símbolos y procesos históricos que nos ayuden a interpretar mejor el mundo actual.
Mi objetivo es simple: explorar, entender y compartir. La historia no es solo pasado; es una herramienta para interpretar el presente y proyectar el futuro.